Cuando llegue, junto con unos amigos nos pidieron registrarnos y justificar nuestra visita, luego tuvimos que hablar con una de las encargadas del lugar, a la cual le explicamos que veníamos con la intención de donar algunos alimentos y pasar algún tiempo con los ancianos, no más de 20 minutos, y por su puesto ella accedió.
Una de las chicas que trabaja en el asilo, se ofreció a llevarnos por todas las instalaciones del lugar, cuartos, baños, cocina, comedor, sala de entretenimiento y el patio. Durante el paseo nos explicó también la rutina diaria de los señores. Yo le pregunté, como hacían con los ancianos que necesitaban de cuidados especiales, y me dijo que había personal encargado de eso, por que hay que tener mucha paciencia y extremo cuidado con ellos, desde la alimentación que reciben, la hora en la que tienen que tomar su medicina, hasta cuando tienen que ir a hacer sus necesidades. – Me imagino que debe ser una labor muy dura, y si, debe requerir mucha paciencia. -
Ya que nuestro trabajo consistía en hacer una campaña de apoyo para esta institución, me vi prácticamente obligado a preguntar, cual o cuánto era el presupuesto que tenían para solventar los gastos requeridos, lo cual incluye alimentación, medicina, mantenimiento del lugar, el pago de los servicios básicos, etc. En ningún momento nos precisaron la cantidad exacta del presupuesto, sólo nos dijeron que les resultaba muchas veces insuficiente como para solventar todos los gastos, principalmente los gastos de medicina ya que son los más caros y difíciles de conseguir. Preguntamos si contaban con algún tipo de apoyo o financiamiento externo, y no quiso profundizar en el tema, sólo nos dijo que una de sus fuentes de ingresos era el apoyo de la iglesia y la caridad de la gente.
También hacen falta sillas de ruedas, porque dentro del asilo existen muchos ancianos que no pueden caminar y necesitan ser movilizados, por muchas razones (evidentes). No cuentan con los implementos médicos necesarios, en caso de una emergencia. Y les hace falta un transporte, que en estas épocas es necesario para cualquiera.
Otro problema de gravedad representa el mantenimiento de la casa, tienen algunas ventanas rotas, y parte del piso de la sala de estar que es de parqué está fuera de su sitio, es decir se levantó, lo cual es riesgoso, puesto que podría ocasionar algún accidente a alguna de las personas que viven en ese lugar, y que por falta de dinero no se puede solucionar, por el momento.
Haber tenido la oportunidad de visitar este albergue de ancianitos, realmente me causó una gran satisfacción, me hizo sentir que estaba haciendo algo provechoso, tanto para ellos como para mí. Ver como se comportan, la amabilidad de algunos, ver como se quedan dormidos en cualquier lugar, o como se entretienen simplemente jugando una partida de ajedrez o viendo la televisión, te genera cierta alegría, y hasta te conmueve.
Me gustaría poder hacer algo más para colaborar con este asilo, poder ayudarles a solventar sus necesidades pero lamentablemente no puedo, por ahora. Pero, pienso que otras personas o instituciones con mayor solvencia económica, deberían pensar tan solo un poquito en esos ancianos, que nada esperan, tan sólo afecto y mucho cariño.
Edson Salas Algarate.
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